Musaat, siempre con los grandes profesionales
x
Buscar
jueves, 12 de noviembre de 2020

¿Qué tiene que cubrir un buen seguro de RC Profesional para Aparejadores/AT/IE?

La Responsabilidad Civil es la obligación de indemnizar los daños y perjuicios causados a un tercero por acciones u omisiones propias o de aquellas personas de las que debe responder.  Daños y perjuicios que pueden ocasionarse como consecuencia de relaciones extracontractuales o del cumplimiento defectuoso o incumplimiento de obligaciones contractuales o legales.

Para hacer frente a las consecuencias económicas de las reclamaciones por responsabilidad civil, los profesionales contratan pólizas de seguro de RC. El contrato de seguro tiene como finalidad proteger el patrimonio del asegurado asumiendo, la compañía de seguros, dentro de las condiciones del contrato, el coste de las indemnizaciones, gastos jurídicos y costas judiciales que se pudieran derivar de las reclamaciones dirigidas de los asegurados mediante el pago de la correspondiente prima.

Por tanto, es un sistema de protección frente a los riesgos existentes que, cuando se manifiestan en un siniestro, provocan unas consecuencias que pueden evaluarse económicamente.

El objetivo de los seguros de RC Profesional es hacer frente a los daños personales, materiales y patrimoniales primarios que, involuntariamente, por sus acciones u omisiones, el profesional haya podido causar a terceros en el ejercicio de su profesión, así como los perjuicios que de ellos se pudieran derivar. Estos seguros no sólo son una garantía para los asegurados, sino también para quienes contratan sus servicios, ya que, de no ser así, el profesional tendría que responder con su propio patrimonio en aquellos casos en los que el asegurado debe responder de los daños ocasionados a un tercero.

Por tanto, ejercer una profesión sin tener el respaldo de un buen seguro de RC Profesional implica un riesgo, que, en determinadas profesiones como la Arquitectura Técnica, puede ser muy elevado, teniendo en cuenta que las reclamaciones que se dirigen a los técnicos pueden alcanzar importes bastante elevados. (Para ampliar información sobre qué es la responsabilidad civil profesional y cómo afecta a la Arquitectura Técnica puedes consultar este otro post del blog).

Por ello, se hace necesario un buen seguro de Responsabilidad Civil Profesional, respaldado por una entidad aseguradora solvente, estable y sólida, que pueda hacer frente con suficientes garantías a las futuras reclamaciones de sus asegurados, asumiendo las consecuencias económicas de los hechos acaecidos y cubiertos por el contrato, hasta el límite pactado en la póliza de seguro. De esta manera, a la pregunta que nos hacemos al inicio del artículo, ¿Qué tiene que cubrir un buen seguro de RC Profesional para Aparejadores/AT/IE?, las respuestas serían las siguientes:

  • Lo primero, un buen seguro tiene que contar con la posibilidad de contratar sumas aseguradas elevadas, ya que cuanta mayor sea la cobertura que se escoja, mayor será la protección del asegurado. En el seguro que oferta MUSAAT, existen 10 tramos de suma asegurada disponible, que van desde 150.000 euros hasta 3.000.000 euros (en este último caso, por siniestro y anualidad de seguro, junto al tramo de 2.500.000 euros. En el resto de tramos, sin sublímite por víctima y sin límite anual de siniestros), para adaptarse así a la situación personal de cada profesional (tamaño de las obras en las que participe, mayor riesgo de reclamación de daños personales en función del volumen de intervenciones como CSS, si participa más de un Aparejador/AT/IE, etc.).
  • Tiene que cubrir cualquier actividad que realice en su condición de Arquitecto Técnico, ya que la profesión tiene multitud de atribuciones y hay que asegurarse que la póliza que cubra la responsabilidad civil del técnico lo haga respecto de las reclamaciones derivadas de todos los trabajos que se desarrollen en el ámbito de la edificación y que sean competencia de la Arquitectura Técnica. En el caso del seguro de Responsabilidad Civil de la Mutua, se cubre la responsabilidad civil derivada de todas las atribuciones profesionales del técnico, incluso las de más reciente configuración legal (como la mediación en asuntos civiles y mercantiles), actuaciones profesionales con tecnología BIM, auditor energético, prevención de riesgos laborales, etc. También es importante tener en cuenta el ámbito territorial de aplicación. En MUSAAT, las garantías otorgadas por el seguro se extienden a las reclamaciones efectuadas durante la vigencia del contrato relativas a la responsabilidad civil por actuaciones profesionales de los asegurados, realizadas y reclamadas en España, Andorra y Portugal.
  • En un buen seguro de RC, los gastos de dirección jurídica, peritación y tramitación del siniestro son a cargo de la entidad aseguradora, para evitar sorpresas en relación con la suficiencia de la suma asegurada, de manera que quede destinada únicamente a la posible indemnización y costas judiciales a las que el asegurado tuviera que hacer frente, aumentando así la protección del asegurado. En este sentido, en MUSAAT, la póliza de Responsabilidad Civil Profesional establece en su condicionado la liberación de gastos jurídicos y, además, en supuestos de conflicto de intereses, desde 2021, ha aumentado hasta 12.000 euros el límite máximo por siniestro de gastos jurídicos (frente a los 6.000 euros que ofrecía anteriormente). Además, MUSAAT ofrece a sus mutualistas la mejor defensa en caso de recibir alguna reclamación, ya que cuenta con la mejor red de peritos, abogados y gestores de siniestros especializados en construcción y responsabilidad civil profesional.
  • Hay que tener en cuenta que las condenas en caso de accidentes laborales de la obra suelen ser muy elevadas. Por ello, el seguro de RC Profesional debería cubrirte este tipo de accidentes de manera suficiente. En el caso de MUSAAT, la Mutua ofrece una póliza de hasta 3 millones de euros, en exceso de las garantías cubiertas para daños personales por la póliza individual de RC Profesional de Aparejador/AT/IE.
  • Tiene que incluir la cobertura de los daños patrimoniales primarios, que son los perjuicios económicos que no sean consecuencia de un daño personal o material, como por ejemplo la pérdida de alquileres en caso de defectos constructivos responsabilidad del asegurado.
  • Si el Aparejador/AT/IE cuenta con una sociedad profesional, hay que asegurarse de que el seguro incluye la cobertura de la sociedad. MUSAAT la incluye previa solicitud, sin pago de prima adicional.
  • Si no puedes trabajar como consecuencia de que un juez, por sentencia firme, te inhabilita para la totalidad de la práctica profesional como Aparejador/AT/IE es importante que tu seguro te ofrezca la cobertura de una indemnización durante el tiempo que no puedas desarrollar tu trabajo. En el caso del seguro que oferta MUSAAT, desde 2021 dispondrás de un límite de indemnización mensual por inhabilitación para la totalidad de la práctica profesional de 3.500 euros durante el periodo de dicha inhabilitación, hasta un máximo de 18 meses.

En definitiva, MUSAAT, que fue creada por el propio colectivo de Aparejadores, conoce por ello de primera mano todos los riesgos que pueden presentarse y gracias a su experiencia de más de 35 años y a un profundo conocimiento del proceso constructivo, está en disposición de ofrecer un seguro de Responsabilidad Civil Profesional de Aparejadores/AT/IE para que puedas desarrollar con total tranquilidad tu trabajo, que te protegerá frente a reclamaciones de terceros y que responderá cuando tenga que hacerlo. Además, por su amplia trayectoria y conocimiento del sector, puede ir adaptando año tras año el seguro según las necesidades de los mutualistas, incluyendo nuevas coberturas acordes a la situación del mercado (como por ejemplo, cobertura para actuaciones como auditor energético, RC por daño o pérdida de documento, infidelidad de empleados o RC derivada de la protección de datos de carácter personal).

Y todo ello a un precio muy competitivo, desde 40 euros impuestos incluidos y desde 280 euros si ya has iniciado la actividad, sin ningún tipo de regularización de la prima a posteriori.