La construcción es uno de los pilares fundamentales de la economía española, pero, debido a la suspensión de la actividad y a la paralización de los plazos administrativos y de concursos públicos provocados por la COVID-19, en 2020 el sector se ha visto afectado.
En un contrato de seguro es tan importante o más conocer lo que cubre como lo que no cubre la póliza. Las exclusiones del contrato de seguro son aquellas cláusulas o condiciones del mismo en las que la aseguradora describe lo que no está cubriendo y, por tanto, está delimitando el riesgo.
Cuando la Ley 38/1999 de Ordenación de la Edificación (LOE) entró en vigor, mayo de 2000, estableció la obligatoriedad de una garantía decenal (o seguro decenal de daños materiales), que proteja al promotor y los sucesivos adquirientes del edificio o partes del mismo de manera que se garantice durante diez años el resarcimiento de los daños materiales causados en el edificio por vicios o defectos que tengan su origen o afecten a la cimentación y el resto de elementos estructurales, y que comprometan directamente la resistencia mecánica y estabilidad del edificio.
La Responsabilidad Civil es la obligación de indemnizar los daños y perjuicios causados a un tercero por acciones u omisiones propias o de aquellas personas de las que debe responder. Daños y perjuicios que pueden ocasionarse como consecuencia de relaciones extracontractuales o del cumplimiento defectuoso o incumplimiento de obligaciones contractuales o legales.
El ejercicio de la profesión de Aparejador/AT/IE implica un alto nivel de responsabilidad y de riesgo, medido económicamente por el número y la cuantía de las reclamaciones. De hecho, según los últimos estudios realizados por MUSAAT, un Aparejador/AT/IE recibe al menos una reclamación cada 8 años.
La pandemia ha traído consecuencias muy negativas pero, a su vez, también “efectos” positivos. El estar confinados en nuestros domicilios nos ha hecho darnos cuenta de la importancia de la tecnología en nuestras vidas, y ha provocado una digitalización a marchas forzadas (teletrabajo, educación…) Los avances tecnológicos nos han permitido estar hiperconectados en nuestros domicilios, una tabla de salvación para superar el confinamiento y también para seguir con el día a día de muchos negocios, que han podido sobrevivir gracias a las nuevas tecnologías.